facebook twitter



PRENSA




< < Volver a Noticias

Es urgente contar con una política comercial internacional que mejore el acceso a los mercados de alimentos - Marcelo Regúnaga para Fundación Producir Conservando.

(Junio 2013)


Las declaraciones realizadas hace unos días por el vicepresidente de Uruguay, Danilo Astori, en las que denunció un “estado de inacción” del MERCOSUR y anticipó la intención de ese país de incorporarse a la Alianza del Pacífico; sumadas al enojo de la Federación de industrias del Estado de San Pablo (FIESP), considerando al MERCOSUR “una camisa de fuerza”; son síntomas que ponen al descubierto la necesidad por parte de nuestro país de contemplar una estrategia de negociaciones internacionales que no está presente en la agenda política actual; y que es urgente analizar y acordar entre los distintos sectores económicos del país y con los países socios del MERCOSUR.


      Es necesario contar con una estrategia comercial internacional de la Argentina para la próxima década, que permita mejorar el acceso al mercado mundial de alimentos; y que contemple negociaciones de Tratados de Libre Comercio (TLCs) con los principales clientes. En este sentido, Marcelo Regúnaga realizó un trabajo para la Fundación Producir Conservando en el que planteó "La Estrategia Comercial de Argentina para la próxima década". El mismo desataca la importancia de encarar negociaciones internacionales que contribuyan a la construcción de un mejor escenario comercial al 2020; y advierte que estas negociaciones no están presentes en la agenda actual y que "es urgente analizar y acordar una estrategia comercial entre los distintos sectores económicos del país y con los países del Mercosur, similar a la que están implementando nuestros competidores con los principales países importadores”. El Ing Regúnaga destacó la importancia de las negociaciones comerciales internacionales, ya que "constituyen un importante instrumento para promover la competitividad, el crecimiento económico y el empleo de países como la Argentina, que tienen un gran potencial exportador".

     

      Frente a los sucesivos fracasos de las negociaciones multilaterales, en la última década se inició un intenso proceso de negociaciones de acuerdos de cooperación y de Tratados de Libre Comercio –TLCs, de menor alcance territorial (bilaterales-regionales), pero orientados a la eliminación de las barreras comerciales y no simplemente a reducirlas- entre los principales países de Asia, Oceanía y algunos países de América. Así, frente a la manifiesta falta de progresos en la OMC, el gobierno de EEUU anunció en 2012 su prioridad para la negociación de un acuerdo amplio para el transpacífico entre países de América, Asia y Oceanía, el Trans-Pacific Partnership (TPP), y a principios de 2013 el Presidente Obama anunció la iniciativa transatlántica entre los EEUU y la UE, también con una agenda muy ambiciosa en cuanto a los alcances de una nueva generación de TLCs de amplio espectro, es decir no limitado a la eliminación de barreras comerciales.

     

      Estos nuevos TLCs que se ponen en marcha constituyen una importante amenaza para países como Argentina, porque involucran a los principales mercados mundiales actuales y futuros y también a los principales competidores de Argentina en esos mercados, excepto Brasil.

     

      Es de notar que la Argentina (como parte de MERCOSUR) inició un proceso ambicioso de negociaciones con algunos de los mercados relevantes de América y de Europa en los años noventa, que contemplaban la firma de TLCs con estos dos grandes bloques para 2005. Pero ambas negociaciones fracasaron. En el primer caso, la iniciativa de un acuerdo de libre comercio en América fracasó y fue dejada de lado; en el segundo, el eventual acuerdo MERCOSUR-Unión Europea se postergó en varias oportunidades y los acontecimientos recientes, especialmente por las políticas comerciales de Argentina, llevan a pensar que esta ultima postergación puede ser definitiva. El anuncio reciente del otro acuerdo transatlántico con EEUU parece ser un claro indicador de la prioridad actual de la Unión Europea. Por otra parte, a diferencia de lo realizado por Chile o Méjico, Argentina no ha avanzado en negociaciones comerciales sustantivas (TLCs) con los grandes mercados de Asia, tales como China, Japón, India, etc.

     

      Los desarrollos registrados en la última década en Asia y Oceanía, y más recientemente los anuncios de iniciativas de TLCs transpacíficos y transatlánticos, constituyen ahora una gran amenaza para la Argentina y para MERCOSUR, porque involucran a grandes competidores para los principales productos que exporta Argentina (Australia, Nueva Zelanda, EEUU, Canadá, Chile, UE y otros) y para los mercados más relevantes (UE, China, Japón, India, Corea, EEUU, Méjico y otros). En el gráfico adjunto puede verse el desempeño de Chile, Méjico y Argentina en sus  acuerdos comerciales vigentes.

    

      La falta de presencia del MERCOSUR en este tipo de negociaciones sustantivas y las propias debilidades actuales de esta iniciativa, constituyen un llamado de atención importante, por la pérdida relativa de competitividad y las eventuales dificultades de acceso a los nuevos mercados que se puedan generar, frente a los competidores naturales del País.

     

      El consumo de Alimentos crecerá un 24% entre 2010 y 2020, según el trabajo realizado por el Dr. Juan Llach para la FPC (con un incremento de 363.000 millones  de U$S) y  los Países  Emergentes aportarán el 81% del aumento de demanda.

     

      Poder capturar parte de ese crecimiento implica la necesidad de implementar una agresiva política comercial (TLCs) con quienes son hoy nuestros clientes y con los nuevos mercados a los que aún no hemos accedido y que nos ofrecen un potencial de crecimiento extraordinario.

Av. Córdoba 659 - C.P. 1054 - Capital Federal | Ciudad de Buenos Aires, Argentina
Telefax: (011) 4311 0245

facebook twitter