¡La demanda mundial crece! Y nuestra oferta… ¿dónde está?

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Fundación Producir Conservando

17 de abril de 2023

Ante una demanda mundial creciente de nuestros productos estrella, perdemos presencia en el mercado frente a competidores que capturan nuevas oportunidades. Seamos serios…

El estancamiento de la Agricultura Argentina de los últimos 5 años, donde se produjeron 129 millones de Toneladas de promedio, frente a las 150/155 millones de Toneladas en las que deberíamos estar según las proyecciones de la FPC, no permitió capturar los excelentes precios Internacionales de los commoditties de los últimos 3 años y ahora –además- producto de las condiciones climáticas de la campaña, la caída es de algo de más del 40% de la estimación oficial.

Nuestros productos estrella en el mundo, Soja, Maíz, Trigo, Carnes y otros tantos pierden presencia en los mercados año tras año mientras que nuestros competidores crecen fuertemente y capturan nuevas oportunidades.

El desafío del 2023 ya no es cómo cerrar el año, sino plantearnos qué vamos a hacer para poder lograr finalmente salir de nuestro laberinto cortoplacista, que beneficia solo a algunos (¿?) y perjudica al país hoy mucho más que en otros momentos ya que al potencial de la cadena agroindustrial ante la demanda de alimentos hoy se suman la demanda de energía (gas y petróleo) y minería (litio y otros).

Desde la Fundación Producir Conservando lo venimos planteando desde su creación: Necesitamos un RUMBO con reglas claras, seguridad jurídica y un objetivo de largo plazo para lo cual debemos buscar el consenso político y empresario para definir cómo llegar a él.

Por la sequía seguimos viendo en forma semanal y de distintas fuentes, cifras que muestran el deterioro productivo más importante de un año a otro, de la historia registrada por la información oficial en el País.

Desde 1941 a hoy, según los datos de Agritrend SA sobre base de información oficial, nunca se registró una caída interanual tan importante como la de la actual campaña, que cerraría según algunas estimaciones en 75/80 millones de Tn frente a las 133 mill de Tn de la campaña 2021/2022, esto implica una reducción del 40-45 % o algo más.

El segundo dato importante fue la sequía del 2008/2009 que produjo un deterioro del 37% al registrarse 61 mill de Tn versus los 97 mill de Tn de la campaña anterior.

El impacto de la sequía y heladas registradas pegaron muy fuerte en la producción de Trigo, donde la caída inter anual fue del 50% (de 22 mill de Tn en 2021/2022 a 11 mill de Tn en la actúan campaña) y también en Soja donde algunas estimaciones ya hablan de una producción de 20/22 mill de Tn frente a las 43 millones de la campaña anterior. Maíz, cebada y otros cultivos registran también importantes caídas de producción pero no superan las comentadas para Trigo y Maíz.

Este fenomenal deterioro productivo es el que genera la cifra de caída en el ingreso de divisas por exportaciones de 18/20 mil millones de dólares para este año, pero también sumemos el enorme golpe que se registra en el valor total de la producción que impacta directamente en toda la cadena agroindustrial y en el interior del País.

A partir de esta cifras los 18/20 mil millones de dólares que no ingresarán al País aumentando reservas y los algo más de 3 mil millones que no le ingresarán al fisco por derechos de exportación para enfrentar los gastos corrientes del Estado, es que asistimos a la magia de las autoridades económicas para afrontar la realidad y de allí el dólar soja I, luego el II y ahora el III; el dólar para las economías regionales y otros tantos dólares para tratar de recaudar a las que se suman todo tipo de regulaciones que intentan comprar tiempo hasta….. y después veremos.

Es bueno ser conscientes…. No es necesaria más magia, seamos serios… miremos con responsabilidad para adelante, el indicador de pobreza nos intima a ello.

Necesitamos un RUMBO Y UN OBJETIVO ALCANZABLE COMO PAÍS.

Trabajemos TODOS y logremos un acuerdo común sobre los 4/6 ejes centrales sobre los que debemos ponernos de acuerdo para los próximos 30 años y seamos capaces de mantenerlos en el tiempo, como lo han hecho nuestros vecinos.

Es un buen momento para ponernos seriamente a trabajar y hagamos realidad e potencial de la cadena agroindustrial, el de la energía y el de la minería; para construir un país más inclusivo y justo.

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