Inteligencia comercial para exportar mejor

Actualidad

Dr. Nelson Illescas

GPPS e Integrante de Grupo CEO

12 de agosto de 2026

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Fundación Producir Conservando y FAO cierran la primera etapa de un trabajo conjunto y proyectan la segunda.

Una nueva herramienta permite identificar y priorizar oportunidades para potenciar la inserción internacional del sector agroalimentario argentino. El cierre de su primera etapa abre ahora el camino a nuevas capacidades de análisis y anticipación.

La Fundación Producir Conservando cerró la primera etapa de un trabajo conjunto con la FAO, orientado a dotar al sector agroalimentario argentino de una herramienta de inteligencia comercial para su inserción internacional. El proyecto se ejecutó entre agosto de 2025 y febrero de 2026, con los productos comprometidos entregados en tiempo y forma y la herramienta ya desplegada en el entorno productivo indicado por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP). Los resultados fueron muy bien recibidos por la contraparte, que ya sugirió avanzar hacia una segunda etapa.

Por qué este proyecto

Durante las últimas décadas, Argentina redujo su participación en los mercados globales agroindustriales, en parte por la ausencia de una estrategia integral y sostenida de inserción internacional. Consolidar una nueva estrategia exige algo más que voluntad: requiere un sistema de inteligencia comercial que ofrezca información confiable, sistematizada y dinámica sobre mercados, aranceles, demanda y competidores.

Con ese punto de partida, el proyecto de FAO se propuso contribuir al incremento de las exportaciones argentinas mediante una mayor inserción internacional y la diferenciación de productos a lo largo de las cadenas de valor. En términos concretos, la herramienta se diseñó para responder preguntas que hoy resultan estratégicas para exportadores, cámaras y organismos públicos: qué productos tienen mayor potencial exportador, qué países concentran la demanda, cómo diferenciarse de los competidores y qué impacto tendría sobre las exportaciones un cambio arancelario o un nuevo acuerdo comercial.

El marco y la herramienta

El trabajo se enmarcó en la Carta de Acuerdo entre FAO y la Fundación Producir Conservando, con la SAGyP como contraparte técnica y destinataria de la herramienta.

La herramienta se organiza en tres módulos. El de caracterización describe la estructura exportadora, la oferta exportable y la demanda internacional a partir de las bases integradas. El de recomendación utiliza modelos híbridos —filtrado colaborativo combinado con ponderación multicriterio y técnicas de machine learning— para priorizar oportunidades de producto y mercado. El de simulación emplea modelos predictivos (Random Forest y XGBoost) para proyectar exportaciones bajo distintos escenarios arancelarios.

Existe, además, una versión de acceso público, AGROVISOR – Monitor de Oportunidades Comerciales (https://www.argentina.gob.ar/economia/agricultura). Su lógica de uso es directa: permite consultar qué productos podría exportar Argentina a un determinado país, o a qué países podría exportar un determinado producto, y para cada caso ofrece un listado de veinte recomendaciones ordenadas según su potencial impacto en las exportaciones argentinas.

Cada recomendación se acompaña de un indicador de impacto, que estima en qué porcentaje aumentarían las exportaciones totales del país si esa oportunidad se concretara. El valor de la herramienta radica precisamente ahí: frente a la enorme cantidad de información de comercio exterior disponible, selecciona y jerarquiza las oportunidades más relevantes según su viabilidad competitiva y el tamaño del mercado de destino.

Los resultados del cierre y el inicio de una nueva etapa

Al finalizar la primera etapa, los productos comprometidos fueron entregados y la herramienta quedó operativa en el entorno productivo de la SAGyP, con documentación completa y garantía de mantenimiento correctivo. El proyecto se ejecutó dentro del plazo previsto y se presentó a FAO el informe final descriptivo y financiero. En resumen, Argentina cuenta hoy con un sistema de inteligencia comercial agroindustrial que ordena datos de exportaciones, potencial productivo y condiciones de acceso a mercados para respaldar la toma de decisiones estratégicas.

La valoración de la SAGyP y de FAO abrió la puerta a una segunda etapa, orientada a ampliar las capacidades analíticas de la herramienta para fortalecer la anticipación estratégica y mejorar la formulación de políticas y estrategias de inserción internacional. Esta nueva instancia se organiza en torno a dos líneas de desarrollo.

La primera contempla escenarios prospectivos de exportación: simulaciones de cambios en las condiciones de acceso a mercados, incorporación de los principales determinantes del comercio internacional y una mayor capacidad de anticipación. La segunda apunta a la integración de medidas no arancelarias —requisitos sanitarios y fitosanitarios, regulaciones técnicas, estándares de sostenibilidad y certificaciones—, que hoy pesan tanto como los aranceles a la hora de acceder a un mercado, para lograr una evaluación más integral de oportunidades y restricciones.

Se prevé mantener el equipo consultor de la primera etapa, con ajustes e incorporaciones puntuales según las necesidades.

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